/Álbum de familia: La carretera
Álbum de la familia Recao, 1925-1940 : ©Archivo Fotografía Urbana

Álbum de familia: La carretera

Por Igor Barreto

Detalle de la página, álbum de familia Recao, circa 1930 : ©Archivo Fotografía Urbana

La carretera le preguntó al aviso que dejamos atrás,
pero no hubo tiempo
y el aviso permaneció callado sin tener que decir.

La carretera solo quiere llegar al poblado más cercano:
hay un perro al final de un puente, una calle Comercio desolada,
y algunos soñando con la paráfrasis de una vida feliz.

Llegó el amanecer y la carretera
interrogó a un árbol desvelado,
a quien le escuchamos una queja musical de ocho sílabas.

Más adelante la carretera encontró el ovillo de plumas de un halcón
que atropellaron el día anterior, y perfumó con su cuerpo descompuesto
el asfalto de sus bordes.

La carretera no se fijó en la nube
y la nube le escupió el parabrisas,
casi nos matamos.

La carretera no dijo una palabra durante todo el trayecto,
abrimos los vidrios de las ventanas
y el viento sacó los periódicos espantados del automóvil.

Durante la segunda noche un hombre se atravesó en la oscuridad,
estaba ebrio, y agitaba la cruz que le arrancó a una capilla
de alguien que había muerto en un aparatoso accidente.

Nunca supe el nombre del occiso, pero el borracho vestía
una camisa blanca de rallas azules,
era la página viviente del cuaderno de un condenado.

 

 

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